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Sagradas Escrituras

Génesis 2:7 «Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.»
Juan 1:1-4 «En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.»

Lo Que Vendrá

DIVINO TÍTULO 2473.- EN LA PRUEBA DE LA VIDA, NACIÓ LA ESPIRITUALIDAD PROPIA DE LA EVOLUCIÓN; PARA QUE LA ESPIRITUALIDAD FUESE LA VERDADERA, HABÍA QUE TENER EL CUERPO DE CARNE LIMPIO DE IMPUREZAS; LIMPIO DE LOS ÁCIDOS DE LOS CADÁVERES, DE LA ALIMENTACIÓN DE LA CARNE; LOS QUE TENÍAN LA EXTRAÑA COSTUMBRE DE COMER CADÁVERES DE ANIMALES, JAMÁS LOGRARON LA VERDADERA ESPIRITUALIDAD; LA VERDADERA ESPIRITUALIDAD, SALE DE LO LIMPIO; NO SALE DE LO QUE ES PUDRICIÓN; Y ES MÁS FÁCIL QUE ENTREN AL REINO DE LOS CIELOS, LOS QUE CULTIVARON UNA ESPIRITUALIDAD LIMPIA QUE EN SU FÉ, EXCLUYÓ LA PUDRICIÓN DE LA CARNE DE LOS ANIMALES; A QUE PUEDAN ENTRAR, LOS QUE LA INCLUYERON.-

Rollo Telepático

TÍTULO: DIVINO ORIGEN DE LA CARNE HUMANA; SU PRIMER GERMEN; EXPANSIÓN Y FORMA DE SU CRECIMIENTO; QUE HUBO ANTES DE LA CARNE; LAS DIVINAS ALIANZAS IRRADIAN MAGNETISMO VIVIENTE; NACEN LOS ESPÍRITUS ALFA Y OMEGA.-

Sí hijito; te explicaré la divina formación de la carne; el cuerpo físico salió del mismo espíritu; y todo cuerpo de carne es según la evolución y pureza de su espíritu; es decir que la forma del cuerpo es según el brillo del espíritu; pues la pureza brilla este brillo de todo espíritu, sólo se alcanza probando infinitas filosofías; naciendo el espíritu infinitas veces en infinitas clases de vida; a medida que el espíritu avanza, vá dando forma a un nuevo cuerpo; si el espíritu tuviera en la eternidad una sola forma de vida, ésta se eternizaría y el espíritu no llegaría jamás al Reino de los Cielos; escrito fué: Hay que nacer de nuevo, para ver el Reino de Dios; toda carne empieza desde lo más microscópico; se expande y madura; siguiendo leyes que se vienen repitiendo en escala infinita; es la misma ley expansiva conque maduran los frutos y nacen las flores; es la misma fuerza expansiva conque nacen los días y las noches; es la misma fuerza que hace rotar al planeta y le hace trasladarse; es la misma ley que hace que toda la naturaleza se renueve; se transforme; como naturaleza viviente que es; si no fuera viviente no tendría renovación propia; sería naturaleza inerte; aunque fuera viviente; la carne es una materia subordinada al comportamiento del espíritu; pues ambos sienten; ambos se transmiten sus sensaciones; cuando el espíritu sueña, se desliga en parte del cuerpo de carne; esto demuestra que espíritu y cuerpo poseen diferentes libres albedríos; y a la vez están en uno sólo; puesto que sienten simultáneamente, he aquí la santísima trinidad humana; el Padre es la verdad que debe ser buscada por todo espíritu en todas las evoluciones; en todas las posiciones de la vida; es un libre albedrío expresado en el mismo libre albedrío del espíritu; el Hijo es el perfeccionamiento mismo del espíritu es la nueva jerarquía espíritual, que sale de un cuerpo de carne que estuvo subordinado al espíritu; esta jerarquía espíritual, es una conquista a un nuevo cielo; pues cada espíritu se hace su propio cielo; y el Espíritu Santo es la inocencia que todo espíritu debe conservar, durante las pruebas de diferentes vidas; al extraer de ellas el conocimiento respectivo; tres libres albedríos diferentes, y un sólo y único destino: El Padre; un sólo Dios no más; se sale del Padre, y se vuelve al Padre que está en todas partes del Universo Expansivo Pensante; todas las trinidades evolucionan dentro de las trinidades; pues el perfeccionamiento empieza de adentro hacia afuera; de lo microscópico e invisible hacia lo grande y visible; pues hay que ser chiquitito y humilde, para ser grande en el Reino de los Cielos.-

Sí hijito; así es; tal como te lo he puesto en tu mente; el gérmen de la carne tuvo la forma del dibujo; tenía forma de cabello humano; pesaba 18 gramos; surgió junto con la materia incandescente; ambos crecieron simultáneamente; Adán y Eva también pasaron por lo que fueron las criaturas humanas; el gérmen de Adán y Eva se multiplicaron en sentido unitario; es decir formaron una sola carne; una sola dimensión con sus características propias; sin tomar en cuenta los demás e infinitos gérmenes que correspondieron a otras dimensiones; a otras criaturas pensantes; que vivieron eternidades antes que Adán y Eva; Adán y Eva son los primeros padres terrenales del género humano que por ilustración saben el nombre de los primeros; las otras criaturas más antiguas que Adán y Eva, los ignoran a ellos; de todo hay en el rebaño del Señor; Adán y Eva son primeros en una microscópica creación; pero no lo son en el Reino de los Cielos; lo mismo ocurre con las criaturas de antes de Adán y Eva; todas las criaturas que han pasado y aún pasan pasan por la Tierra, son producto de los cambios de temperatura del planeta; esto explica la exsistencia de monstruos gigantescos, de mucho antes que nacieran Adán y Eva; toda criatura posee temperatura; esa temperatura le proporciona un magnetismo que incluye vida pensante, tiempo y espacio; todo espíritu estando en la carne, disfrutará de ella mientras posea la temperatura; desapareciendo la temperatura, muere la carne; desaparece el tiempo y espacio material; y el espíritu vuelve al lugar de donde salió momentáneamente; esto enseña que la caloría solar produce o expande los gérmenes vivientes; además de crearlos en los mismos soles; la primera criatura terrestre, ya no está ni quedan descendientes de ella; todos partieron después de un divino Juicio Final; correspondiente a la respectiva dimensión; pues la Tierra ha tenido muchos Juicios Finales; el que se acerca a la actual dimensión humana es uno de ellos; todos los juicios divinos son necesarios; pues no exsiste evolución alguna que no los haya tenido; así es la ley en los mundos imperfectos; y no hay criatura en el Universo infinito, que no haya pasado por ellos; pues hay que ser chiquitito y humilde para llegar a ser grande en el Reino de los Cielos; el primer gérmen que tenía forma de cabello humano, tuvo un desarrollo expansivo y circular; tenía este gérmen 18 ondulaciones; eran huesos microscópicos de formas circulares; los del pecho eran de mayor amplitud; y terminaban en una ondulación pequeña; que daba la impresión de una cola; todas las primitivas ondulaciones permitían al gérmen deslizarse por agua, charcos y pantanos; escrito fué que el divino Padre hizo del barro a Adán y Eva; esto es divinamente cierto; pues ello se refiere a charcos y pantanos; la divina Eva salió de una de las costillas de Adán; significa que salió de una de las microscópicas ondulaciones del microscópico gérmen; aquí se presenta uno de los misterios de la Creación; el divino principio de los sexos; cada gérmen humano primitivo está compuesto de espíritu y materia; espíritu que siente y carne que también siente; ambas se multiplican en dos sensibilidades opuestas; una vá al foco magnético y otra viene al borde del foco magnético; la primera es activa y corresponde al sexo masculino; la segunda es femenina y es pasiva; esto significa que foco magnético es la electricidad que posee cada gérmen; este foco son las divinas alianzas de divinos querubínes; y de los cuales nacen las pasiones y las virtudes; los divinos querubínes forman multitudes de familias; que se van expandiendo dentro de la criatura; a medida que ésta también crece; es decir toda carne al desarrollarse vá variando en su propio pensar individual; es así que lo que se pensó como niño, varía con la edad; pues como adulto, se piensa de otra manera; esto significa que el mismo crecimiento de la criatura de carne, es parte del nacimiento ó de reencarnación de un espíritu; divino proceso, que se inició en el Reino de los Cielos; y concluyó en la Tierra; lo que los seres humanos no saben es el pasado y construcción de sus planes divinos; cada criatura es un divino plan del Eterno Creador; que se reservó la divina historia galáctica de cada gérmen de sus infinitos hijos; pues todo espíritu es probado en la vida; empezando con el olvido de su propio pasado; que se inició eternidades atrás, en su propio microscópico gérmen; la carne humana sigue aún su expansión; sigue futuras formas de cuerpo; pues avanza su espíritu; se moldea así mismo y moldea a su vez a su propia envoltura de carne; y moldea a la vez infinitas galaxias, cosmos y universos; pues cada espíritu se hace su propio cielo; se construye sus propios mundos; pues son sus propias invisibles ideas, las que dan lugar a colosales mundos; y cada mundo tiene cielo; la carne es una alianza con su espíritu; esta divina alianza se llevó a efecto en el Reino de los Cielos; cuando aún no nacía la vida humana; cuando los soles Alfa y Omega de la galaxia Trino, no producían la chispita original de la Tierra; pero estaban produciendo otras; en número infinito; y aún las producen; esto significa mundos más antiguos que la Tierra; iguales a la Tierra y más nuevos que la Tierra; la Tierra lleva tres cuartas partes del total de su tiempo; quedándole un cuarto de vida planetaria; este cuarto de futura vida, corresponde a infinitos millones de siglos; pues los siglos actuales no serán iguales a los del futuro; no debe olvidar la criatura humana, que la resurrección de la carne, es vivir en un mundo eterno; carne nueva; filosofía nueva; no más vejez; no más muerte; sólo infinitos viajes al Cosmos; conociendo nuevos mundos; una época tan gloriosa, como jamás ha imaginado mente alguna; esta divina época se inicia el año 2001; la carne es una criatura viviente; perteneciente a un Universo también viviente; salidos de un Dios viviente; por lo tanto la carne sólo muere en la dimensión que hizo alianza con su espíritu; pues la carne también es probada; dentro de sus propias leyes; la carne tiene libre albedrío, como lo tiene el espíritu; la carne es débil con respecto a su futuro avance; pues las divinas alianzas, se juntan de nuevo en el Reino de los Cielos; y forman nuevo cuerpo físico; que lleva en sí mismo, todo lo aprendido en el planeta que acaba de dejar; y a medida que el espíritu gana en conocimiento, se vá acercando a la forma de un brillante sol; y vá anulando a voluntad, el dominio de la carne; vá anulando las pasiones; se vá desprendiendo de sus imperfecciones; sin las cuales no llegaría a perfección alguna; llegado al grado de una mayor perfección, el espíritu y el cuerpo de carne forman nuevas alianzas; de las que se desprende una muy hermosa; el espíritu hace transformaciones instantáneas con sus envolturas; puede transformarse en infinitas criaturas; lo hace por divino poder mental; este poder es proporcional a la pureza alcanzada por el espíritu; a mayor pureza, mayor poder; mayor magnetismo; mayor jerarquía espíritual; y más grande es el espíritu, en el Reino de los Cielos; esto significa mayor poder creador; pues todo espíritu que ha llegado a ser un grande en el Reino de los Cielos, posee poder mayor para nuevas y divinas alianzas de divinos querubínes; el espíritu trata de conquistar a la materia; y la materia trata de conquistarse al espíritu; he aquí la divina atracción mutua; que jamás cesará; todos tratan de emular al divino Padre en el Reino de los Cielos; materia y espíritu han salido del Padre; con diferentes libres albedríos; hacen divinas alianzas para estudiar y perfeccionarse, en lo que ya el divino Padre estudió y se perfeccionó; siendo el divino Padre el Alfa y la Omega de cuanto exsiste, exsistió y exsistirá; es inalcanzable; aunque todos sus hijos del Universo nazcan de nuevo eternidades infinitas; tanto en la materia como en el espíritu; ambas son las eternas comunistas, pues se entregan la una con el otro; creando un amor común viviente; emulando en forma microscópica al divino Padre Jehova; a donde vayan las criaturas, y estén donde estén en el Universo infinito, están emulando al Eterno Padre; pues toda experiencia que viven tales criaturas, ya las ha vivido el Padre; y las ha vivido, en un grado tal, que escapa a toda mente del Universo; en el Universo infinito están los mundos; y cada mundo posee su propia historia planetaria;

como la posee la Tierra; se pueden escribir esas historias; pero al hacerlo, apasionaría a la Tierra en un grado tal, que estas historias celestes, provocarían una total revolución intelectual en la Tierra; una guerra intelectual entre espíritualistas y materialistas; entre creyentes e incrédulos; pues la divina Palabra del divino Padre Jehova expresada por Escritura Telepática, no tiene término; y es la única que transforma a los mundos; por el fruto se conoce el árbol; tal como la Doctrina Cristiana transformó al mundo; a pesar que los que se abocaron a ella, han violado la divina Ley; han dividido el rebaño; han desvirtuado la divina escencia de las mismas Escrituras; no han sabido separar la humildad y sencillez que la Sagrada Escritura enseña a todos; se han confundido ellos mismos; no abandonan las comodidades de la ciencia del bien; al contrario; comercian con mi divina Ley; coronan falsos reyes; bendicen las malditas armas, conque se matan mis hijos; sabiendo que mi divina Ley ordena no matar; las violaciones dentro de las leyes humanas son muchas; pero dentro de las leyes divinas, éstas se multiplican en grado infinito; el conocimiento del Universo viviente, así lo hace; a la criatura humana se le enseñó a ser humilde; no sólo por la moral humana; sino, por la Moral eterna, la que sobrevive a todo; y de la cual, todo espíritu extrae su propio cielo; la criatura humana teniendo la prueba de la vida, se ha abandonado en las ilusiones de la vida; estas ilusiones, serán la causa de su propio llorar y crujir de dientes; pues los instantes vividos en estas filosofías pasajeras, le han alejado de los verdaderos instantes que debieron vivir todos los espíritus; todos los instantes vividos son pesados y juzjados según como fueron usados esos instantes; el supremo instante; el divino; el glorioso instante es aquél que alabó a su Eterno Creador; lo alabó con una vida modelo; sin escándalos de ninguna clase; el que estuvo en perfecta armonía con la divina Moral del Padre; expresada en los Diez Mandamientos, no sólo es juzjada la vida humana en su conjunto; lo es también en sus instantes microscópicos; en aquéllos instantes que ni el espíritu los comprendió; aquí es pesada toda ilusión; de la filosofía que sea; ¡más, pobres de aquéllos! que durante toda la vida, vivieron ilusionados; sin consultar las Sagradas Escrituras; sabiendo que primero, por sobre todas las ilusiones, está el divino Creador; ¡pobres de aquéllos que desperdiciaron el tiempo en ociosidades! maldecirán sus propias costumbres; pues en ellas se consumió un precioso tiempo, que no volverá; un tiempo que le serviría al espíritu, para no volver de nuevo a la Tierra; y como fué mal empleado, le cierra las puertas del Reino de los Cielos; todo lo que hace un espíritu, repercute en la carne; pues la carne es también una criatura viviente; la llamada muerte, es para ella una transformación, en un presente viviente; la carne también posee áurea; como lo posee el espíritu; y también posee libre albedrío; cuando un espíritu es llamado al Reino al Reino de los Cielos, también lo que fué su cuerpo, es llamado; pues la influencia del espíritu, influye y repercute en lo que fué su propio cuerpo de carne; pues ambos formaron alianza, antes de venir a la vida planetaria; ambos se comprometieron ayudarse mutuamente; no sólo en una vida; sino, por toda la eternidad; casi siempre es el espíritu, el que rompe esta promesa; pues cae en muchas violaciones; y arrastra a lo mismo, a su cuerpo de carne; cuyos poros y células, se vuelven criaturas gigantescas en el Reino de los Cielos; y acusan al espíritu de las violaciones; este divino proceso, ya fué anunciado al mundo; escrito fué hace ya muchos siglos, que los humildes son grandes en el Reino de los Cielos; ¿y que más humildes que los microscópicos poros de la carne? que viéndolo todo durante la vida, han callado durante la prueba de la vida; es cierto que ellos cumplen otras leyes; dentro de la misma evolución; pero no es menos cierto que ellos saben que ellos adelantan en proporción al propio adelanto del espíritu; al que ven como un inmenso sol; pues los microscópicos poros y células del cuerpo humano y la de todas las especies, viven microscópicas dimensiones; y poseen en ellas galaxias y cosmos infinitos; ellos observan también noches estrelladas; tal como las observa el espíritu humano en su propia dimensión; lo que siente todo espíritu, también lo sienten sus poros y células microscópicas; lo de arriba es igual a lo de abajo; es decir que los microscópicos poros y células, ven en el espíritu humano, la eternidad misma; tal como las criaturas humanas, viven esperanzadas, con sus mentes fijas al cielo; fijas hacia arriba; lo de arriba salió de una misma causa, de la que salió lo de abajo; la carne crece en una forma invisible al ojo humano; su crecimiento es circular y concéntrico a la propia cohesión molecular del planeta; esto significa que exsiste una divina alianza entre materia y espíritu; el mismo comportamiento tiene el espíritu, cuando éste abandona al cuerpo; en la transformación llamada muerte; al desprenderse el espíritu del cuerpo de carne, lo hace en sentido líneal-circular; toma la forma de una microscópica corona solar; el sentido líneal, es al primer instante; y corresponde a los primeros cambios en el sentir del espíritu; de la dimensión humana materializada en ocho vibraciones circulares por segundo, vá pasando el espíritu, a la vibración etérea; vá pasando a la misma dimensión, que pasó antes de ser un bebé terrestre; pasa a ser un espíritu de la naturaleza, en libre albedrío; que espera ser llamado ante la presencia del divino Padre Jehova; esta divina espera es como un sueño viviente para el espíritu; un sueño lleno de actividad; única en su género; puesto que estas actividades son determinaciones vivientes; que se materializarán más adelante; cuando el espíritu pida divina reencarnación; pida nacer de nuevo, en una filosofía nueva y planeta nuevo; las actividades de cada espíritu, son atendidas por las divinas jerarquías espírituales superiores al espíritu mismo; el divino orden galáctico, se sucede en el mundo celeste, como un divino cronómetro; a medida que el Universo Expansivo Pensante, se expande en nuevas creaciones, van naciendo lo que se podría llamar, divinos padres celestiales; que son hijos mayores del divino Padre Jehova; debe entenderse que sólo exsiste un sólo Dios nomás; el divino término padres celestiales, se refiere a una sabiduría superior a la humana; y está dentro de la ley, que toda criatura debe respetar al más sabio y al más humilde; además la divina confianza del divino Padre Jehova, está en sus hijos mayores; sin el divino Padre Eterno, nada exsistiría; ni la confianza; como una virtud viviente; el divino Padre todo lo vé; aunque no esté divinamente presente; Él también está en la ausencia viviente; está en lo invisible; está como se enseñó, en todas partes; la divina corte celestial, es tan expansiva, como el Universo mismo; si exsiste un universo cuya filosofía es la nada viviente, estad seguros que también posee su corte celestial; sus juicios celestiales; que le exigirían a esas criaturas, cumplir con las leyes de la nada; que a la larga no enseñan nada; y sus juicios terminan en nada; por lo tanto la nada exsiste; puesto que se la menciona; si no se la mencionase se ignoraría; aunque, no por eso dejaría de exsistir; hay muchas categorías de nadas; cada evolución tiene un concepto propio de su respectiva nada; todo espíritu tuvo y tiene un principio; antes de ese principio, pertenecía a la nada; es decir no se creaba; y cuando se creó, el mismo espíritu intuyó su propia nada; a medida que los espíritus avanzan, van anulando la carne; ésta se vá reduciendo en influencia; y el espíritu entra en alianza, con otras envolturas materiales; vá a mundos que no son de la carne; escrito fué: Débil es la carne; puesto que el espíritu la deja ante el empuje de nuevos e infinitos conocimientos; en que ya la carne que ha conocido, no le sirve para sus nuevos avances y progresos; es aquí que un espíritu humano en la eternidad del tiempo, se vuelve un superior jerárquico sobre criaturas, que vinieron después que él; habiendo pasado él mismo, por lo que pasan sus subordinados espírituales; esto significa que el divino Padre, ha pasado por donde recién ahora, está pasando el Universo Expansivo Pensante; más aún; antes que naciera su divina Luz de hágase la Luz, el divino Padre venía dando la misma divina orden, a su divino libre albedrío; intentar de penetrar el divino libre albedrío del divino Creador, es la mayor falta de respeto en el Universo; si lo es frente a los padres terrestres, con infinita razón lo es frente al único Creador; esto significa que no deberían exsistir jamás, los tiranos en los mundos; que violan y atropellan el libre albedrío de las criaturas del Creador; ¡pobres de aquéllos que lo han hecho! maldicen por eternidades, haber nacido; el espíritu y la carne son una misma cosa; en sus causas primitivas; pero ambas no piensan iguales; pues poseen libre albedrío en forma separada; lo que es del espíritu, es del espíritu; y lo que es de la materia, es de la materia; quiere decir que estando ambas juntas, se deben a sus propias leyes; se repliegan a sus puntos de orígenes; al punto divino del Reino de los Cielos; donde hicieron divinas alianzas; en unos divinos receptáculos de piedras preciosas; desconocidas en la Tierra; este divino receptáculo, tiene forma rectangular; y está unido a todo el Universo Expansivo Pensante; de este divino receptáculo, salen infinitos cordones ó líneas solares; que en el caso de los espíritus humanos, están unidos al cerebro de cada uno; este divino receptáculo de forma rectangular, fué conocido en el mundo antiguo, como divina Arca de las Alianzas; nadie que viva en la Tierra, no conoce esta divina ley; pues en la filosofía humana, hay olvido del pasado; por algo la vida humana, es una vida de prueba; escrito fué: Todo espíritu es probado; partiendo desde su mismo punto de partida; que son los soles Alfa y Omega; de la galaxia Trino; galaxia de mundos microscópicos de una materia llamada carne; casi desconocida en el resto del infinito Universo; donde influyen los colosales mundos que forman el llamado Macrocosmos; ó mundos mayores; más, nadie es mayor, que el divino Padre Jehova; que observa al Universo compuesto de estas colosales moradas, como microscópicas perlas de un microscópico collar; que dá la impresión de diminutos eslabones de una interminable cadena que no tiene fin en la eternidad de los tiempos.-

Escribe: ALFA Y OMEGA.-

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